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Ayer pensando en los días que han pasado sin verte, he sentido la crueldad de mi soledad porque te extraño tanto querido hijo. Me dicen que soy cruel porque no me ven llorar tu ausencia pero te confieso que un rincón de mi habitación me siento a recordar tus gestos de niño, tus gestos de adolescente y tus gestos como padre pero más recuerdo los movimientos de tu corazón en mi vientre, porque aunque me digas que soy una egoísta quisiera tenerte ahí junto a mi todo el tiempo porque de esa manera nadie en el mundo podría alcanzarte con su maldad, ni su avaricia. Querido hijo, nadie sabe lo que yo he sufrido por ver tus lagrimas por el desconsuelo que te da la vida al estar enfrentando tu destino, nadie ve la fuerza que me detiene para no defenderte de la oportunidad de volar por tu propio suelo. Nadie sabe hijo de mi alma, cuantas lagrimas he llorado añorando tu presencia, nadie sabe cuánto te amo querido hijo. Te contare hijo que yo sería capaz de encerrarte en un mundo de felicidad, porque no quiero que el mundo te haga daño alguno pero entiendo que es imposible, tu destino está tirado a la suerte y en ello yo no tengo control alguno. Te alejas de mí y yo guardo mis lágrimas y mi cólera para cuando nadie me vea desahogarme porque yo soy así, yo soy una mujer marcada por muchos sin corazón. Pero hijo yo río en sueños y apago con lágrimas y esfuerzo el dolor que me puede causar tu separación. Solo quiero que sepas, que siempre te esperare, quiero que sepas que aunque pasen los años yo siempre te esperare, mis cabellos ya se han llenado del paso del tiempo, ahora son de color gris. Sin embargo sigo acá esperando por ti. Tengo detalles tuyos de cuando niño y entre ellos busco tus manos en mis recuerdos acariciando mi rostro y llamándome mama, recuerdo tus travesuras y eso provocan una sonrisa en mi rostro, y de pronto despierto y me hago invisible ante ti porque tu mirada se ha llenado de resentimiento y hasta de cólera por mi falta de expresión de amor para contigo. Te cuento, que muchas veces he querido doblar mis manos y solo decirte sin mayor adorno te quiero hijo mío. Sin embargo elijo equivocadamente de nuevo el autobús de la distancia y apago de nuevo la oportunidad de sentirme plena de ser tu madre. Te pido me perdones, por no ser la madre que quisiste en tu vida, solo sé que soy la mujer que te dio la vida y eso me ha hecho muy feliz, espero que algún día puedas perdonarme los errores que he cometido y que me perdones la lista de reproches que has anotado en nuestra vida. Espero algún día tener, las palabras precisas para comprender que es fácil aprenderte a ser feliz sin temor a sentirte débil ante mis hijos, mis sueños hijo de mi alma son muchos, las desdichas son más aun sin embargo esta vida me dio la oportunidad de darte vida y ahora el siglo en el que vivo se me hace poco porque quiero verte, crecer y quiero verte vivir rodeado de un universo limpio, sin dolor, sin locura, sin calamidades de este viaje en el que solo estamos de paso. Quiero querido hijo decirte que te necesito mucho y que necesito de verte feliz para no perder la razón. Eres un ser maravilloso y te amo. Amo todo lo tuyo aunque muchas veces no coincida contigo te amo de igual manera, con tus virtudes, tus defectos, tus reproches y hasta tu desamor. Confió que algún día podremos ser madre e hijo finalmente sin temor a las burlas ni al que dirán, confió que dios me guiara para comprenderte y aprender a ser la madre que tú siempre deseaste. Soy una mujer llena de complejos, llena de errores, llena de sueños sin cumplir, llena de esperanzas pero tu madre al fin. Y te amo. Nunca te había escrito y creo que es un buen comienzo dame la oportunidad de ser tu madre aprende a quererme y aceptarme tal cual soy. Solo recuerda querido hijo te amo. Y siempre te amare. Amiga: Quisiera publicar toda tu carta mas sin embargo respeto tu decisión y publico solo parte de ella porque sé que es doloras, la decisión para ti el finalmente expresarle a tu hijo lo mucho que el significa para ti. ¿Pero sabes? ¡Amiga! No eres la única que tiene una situación similar. Son muchas las madres que no han encontrado la forma de expresar su amor limpio y sin condición a sus seres queridos y menos a sus hijos, yo soy madre y abuela y te digo que también he encontrado dificultad al hablar con mis hijos. Pero sabes hay ocasiones que uno cree que ellos son demasiado insensibles pero sabes ellos son seres humanos muy generosos y muy inteligentes que estoy segura tu hijo te comprenderá. No tengas miedo de decirle que lo amas, hazlo y date la oportunidad de conocerlo y aprender a curtir su amor. Recuerda tú fuiste niña y sin temor a equivocarme te digo que también le reprochaste a tu mama alguna vez. Cúrate el alma y deja salir la madre maravillosa que hay dentro de ti. Bota la pared que te aleja de tu hijo y construye un castillo con el material del amor, la confianza, el amor, la comunicación, y muchas cosas más con tu hijo que estoy segura te durara por siempre. Escríbeme pronto y saludes para tu hijo. Y conviértete en su amiga, su cómplice en sus triunfos, su fortaleza ante lo impredecible, su pañuelo ante el dolor y la desolación pero sobre todo en su mama. Sandra L Pelaez Office 661-998-3243 Fax 661-274-7599 Cell 213-309-8392
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